El espacio de Escipion

La alianza opositora y la 4T por la CDMX

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El país sigue movido, y no por los sismos, sino por las calenturas electoreras anticipadas. Como sentenciara el legendario líder sindical Fidel Velázquez, pero a la inversa: “el que no se mueve, se sale”, y así está pasando con  la renovación de gubernaturas del 2023 y 2024 con ese aumento de temperatura que está acelerando a muchas cabecitas que quieren la nominación de sus partidos y, más aún, siendo Morena el partido de momento, muchos ex perredistas, ex panistas, ex priistas y ex antiobradoristas se apuran para mostrar su fuerza y capacidad de representar la “cuarta transformación” aunque en su mayoría no tienen idea de qué significa ello.

El Congreso Nacional de Morena realizado el pasado fin de semana, como lo habíamos anticipado, fue el escenario para demostrar qué figura, grupo o neo tribu del partido en el poder llevó más representantes para hacerse de las principales decisiones y candidaturas de aquí al 2024. Así, en una primera gran conclusión podríamos decir que, para la presidencial, se sintió y escuchó una alianza coyuntural entre Adán Augusto López Hernández y Claudia Sheinbaum, dominando a los gobernadores morenistas que terminaron por elegir a Alfonso Durazo como presidente del Consejo Nacional del instituto político. Es decir, será el árbitro para apaciguar a los 300 consejeros, representantes de los líderes, grupos, tribus y aspirantes a cargos de elección.

¿Y Ebrard y Monreal? Pues nada, más allá del aplausómetro y entre los congresistas acumulados la correlación de fuerzas no les favoreció y, por el contrario, después del Congreso la ofensiva de las redes sociodigitales del “fuego amigo” han estado encima de ellos para denostarlos, criticarlos, descalificarlos y casi-casi echarlos del paraíso.

Digamos que las dudas fueron despejándose y para la presidencial habría dos bloques: la alianza “M&M” (Marcelo y Monreal) y Adán y Claudia, de la que podría darse la “implosión” en cualquier momento. Pero en donde hay incertidumbre es en la Ciudad de México, pues las corrientes morenistas no están definidas y, en cambio, los adversarios de este partido avanzan construyendo la unidad.

En anteriores entregas hemos sostenido que la disputa por la Ciudad de México marcha a un ritmo distinto a la agenda nacional y que, en los hechos, es la plaza más en riesgo para la llamada Cuarta Transformación.

Morena está sopesando qué perfil podría ser el idóneo para evitar una catástrofe y no abrir un boquete que les limite su plan transexenal apenas al 2030 o antes.

¿Qué factores influirán en esta decisión? Sin duda, pesará en gran medida la decisión del presidente de la República, quien tiene mano en la decisión del partido que fundó, por encima de todos y de la actual jefa de Gobierno, como en los viejos tiempos.

El pasado 6 de septiembre, en la mañanera Andrés Manuel López Obrador se anticipó y enlistó sus nombres de Rosa Icela Rodríguez, Martí Batres, Gerardo Fernández Noroña o Clara Brugada, aunque «debe haber más», aclaró. Y con esto, pues quedan fuera de toda especulación los nombres de Omar García Harfuch, Mario Delgado, Luisa Alcalde y hasta Jesús Ramírez.

¿Cuál será la decisión de López Obrador para la CDMX que alguna vez gobernara y desde donde tuvo la proyección nacional como líder político? Si fuera por el tamaño de sus afectos personales, por la cercanía y por los foros públicos a los que ha brindado para su lucimiento, de este ramillete la fuerte sería Rosa Icela, por encima de todos y contra todos.

¿La opinión de Claudia Sheinbaum estará ahí, para secundar o para objetar la balanza? Tal vez, mas es difícil prever un diferendo por tal decisión. Ahora si le dejaran a ella elegir: ¿Quién de los antes mencionados está más cerca de la confianza de Claudia? ¿Clara, Rosa Icela, Martí o Gerardo?

Si por los afectos se tratara y se midieran los apoyos que desde el gobierno central se han entregado a Iztapalapa por encima de otras alcaldías, sería Brugada la preferida. Iztapalapa, la demarcación que más votos ha dado a las izquierdas, fue por largo tiempo también la más manoseada políticamente (“Juanito”, por ejemplo), castigada y olvidada; hasta ahora, que sí se ven apoyos para su movilidad como el cablebús, el trolebús elevado, los espacios deportivos y culturales.

¿Dónde quedarían entonces Martí Batres y Gerardo Fernández Noroña? Al interior de Morena se comenta que la virtud de Batres es la lealtad a AMLO y nada más, pues él y sus siete incondicionales son muy sectarios y no unen, confrontan y explotan contra sus detractores. Con sus reservas, aun así, no lo descartan e incluso para ser interino si Claudia es nominada. La inclusión de Noroña para la jefatura de Gobierno para todos es una forma sutil de bajarlo de sus sueños de ser abanderado presidencial de la 4T y neutralizarlo de cualquier acción que haga contra Morena y sus candidatos, porque difícilmente lo volverían a apoyar en una coalición con el PT.

Del lado de la oposición, dos mujeres están moviéndose con sumo interés: Lía Limón, de la alcaldía Álvaro Obregón, y la senadora Xóchitl Gálvez, ex alcaldesa de Miguel Hidalgo. A diferencia de la presidencial o de cualquier otra candidatura, en la Ciudad de México no tienen dudas de la unidad, por ahora. Otros más se han ido bajando o los han bajado por las ofensivas que han estado recibiendo por ser parte de grupos de interés y de negocios turbios, como los alcaldes de Benito Juárez (PAN) y de Cuajimalpa (PRI).

Una variante es Ricardo Monreal, al que ya le nacieron grupos de apoyo en Cuauhtémoc (obviamente encabezados por la “bloqueadora de redes” Sandra Cuevas), Tlalpan, Coyoacán, Tláhuac, Xochimilco e Iztacalco. Si el zacatecano termina rompiendo con la 4T o lo expulsan del partido, podría convertirse en un factor de alto peligro para Va por México y para Morena, pues como Ebrard, no irían precisamente por esa ruta marcada por el “señor X”.

La anticipada carrera presidencial influirá en la balanza sobre quién deberá ser abanderado o abanderada tanto por los partidos de la 4T como de los opositores. La Ciudad de México tiene una dinámica propia y sus habitantes desde 1997 han refrendado el apoyo a los partidos de izquierda, contra viento y marea, hasta que el 2021 dieron un giro inesperado. Los ciudadanos inconformes, en lugar de ser escuchados, recibieron insultos y descalificaciones de parte del presidente en una pésima lectura del mapa político.

Las organizaciones sociales, como se ha estado insistiendo, han tenido un trato desdeñoso de algunos funcionarios del gobierno de la CDMX que los quieren utilizar como si se trata de corporaciones partidistas, regateándoles recursos, condicionándoles programas e ignorándolos al momento de legislar, como recién pasó con las reformas a las leyes de Vivienda y Cooperativas, hechas sin respetar las consultas ni siquiera entender que si no es mediante la autogestión y el reforzamiento de la colectividad, simplemente los condenan a desaparecer. 

Hoy, para la 4T es tiempo de corregir, de disculparse y de regresar a la línea progresista y de alianza gobierno y ciudadanos, o de lo contrario, aquí puede ser la línea de quiebre de esos votos de confianza dados hace 25 años.

CORCHOLATERO: Lecciones del Congreso de MORENA.

Uno. Ganó la alianza Adán y Claudia. Uno de los dos será el bendecido por el líder moral del partido, por encima de encuestas y manejo de percepciones.

Dos. Los gobernadores, alcaldes de las ciudades más importantes, senadores y diputados de distritos de mayor peso, son los nuevos señores feudales del partido; allí concentraron sus esfuerzos y recursos económicos y políticos, conquistando congresistas y decidiendo desde la cúspide quién debe estar y quién no. Es el viejo PRI, el esquema que mató al PRD y que ahora repiten.

Tres. Malas noticias para los presidenciables de Morena si se analiza quién es quién en el Consejo Nacional de partido no sólo se llevarán sorpresas como la de Cuauhtémoc Blanco (el gobernador peor evaluado) o Beatriz Mojica (ex Nueva Izquierda y aguirrista), pues la infiltración es delicada y el mero pragmatismo no sólo los desvía de ser “de izquierda”.

Cuatro. La instrucción de no criticar, no disentir, no discutir y no generar corrientes críticas va contra su origen y sus principios.

Contacto: feleon_2000@yahoo.com