Salir del clóset

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Promocional del certamen (Foto: Especial)

Se llama Alexia y fue coronada como Miss Gay Guanajuato el sábado 26 en el Teatro Principal.

Su nombre verdadero puede ser cualquiera. Es un integrante de la comunidad gay de Guanajuato, un estado caracterizado por su conservadurismo; bastión cristero, con un (insano) excesivo poder de las autoridades de las la jerarquía católica en los asuntos de la vida pública y, como es sabido, uno de estos asuntos es la pretendida imposición de supuestos valores cristianos que rechazan la homosexualidad, la consideran anormal.

Un pecado.

Así que, con el simple y llano afán de provocar a esas “buenas conciencias” (y por supuesto, llevar la información a quienes la necesitan) apoyé a varios de mis amigos de la comunidad gay en la organización del evento, Miss Gay Guanajuato, que ya va por el cuarto año de su celebración.

Con los apoyos de instituciones como la Universidad de Guanajuato, la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos y la Dirección de Turismo Municipal, se abrieron las puertas del Teatro Principal y ahí estuvimos los amigos, las familias, los compañeros de escuela o de trabajo, activistas de derechos humanos que nos han respaldado en otras ocasiones, acompañando y respaldando a los integrantes de esta comunidad que no son más o menos que parte de esta sociedad nuestra, con la única distinción de tener una preferencia sexual diferente.

O bien, de que otros tenemos una preferencia sexual distinta a la de ellos.

Como se le quiera ver.

Los participantes se vistieron de ellas y se convirtieron en mujeres, concursaron en un certamen de belleza, desfilaron por la pasarela, contestaron las preguntas de un jurado integrado por cuatro comunicadores del estado, quienes colaboramos en Televisa Bajío, en Azteca Noticias y en la revista Proceso.

Más pluralidad no la tienen ni los candidatos.

Gabriela Hernández, coordinadora del Centro Estatal de Derechos Humanos de la PEDH, fue conferencista invitada, a propósito del Día Mundial contra el VIH-Sida, que se conmemora el Primero de diciembre. Habló sobre los derechos que tienen las personas enfermas de VIH para defender su vida laboral, una atención médica suficiente y discreta, un trato digno en el entorno social, e incluso las alternativas legales cuando tienen hijos y deben resolver su seguridad y su futuro ante las difíciles circunstancias de este contagio.

Y sí. Se escuchó de varios de los asistentes el comentario común: “Yo no lo sabía”. Cuánto nos falta por informar.

El VIH Sida, por cierto, dejó de ser desde hace tiempo un tema más por el que se estigmatizaba a la comunidad homosexual, porque el número de casos en mujeres heterosexuales es el que está aumentando.

Las reticencias vinieron de otros rumbos. La publicidad que fue diseñada para promover el evento muestra el monumento a la Paz, que corona nuestra Plaza de la Paz, convertida en una “vestida” (un homosexual vestido de mujer) con todo y corona. Alguna regidora del Ayuntamiento la consideró ofensiva y sin respeto a un inmueble que forma parte del Guanajuato Patrimonio de la Humanidad.

Ofensiva es la impunidad de los asesinatos por homofobia, por odio a los homosexuales. Y los sigue habiendo.

La provocación tuvo éxito. Las autoridades universitarias y la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos entienden que si no son éstos, qué otros espacios pueden abrirse a las expresiones, cualesquiera que sean, de una sociedad que sigue en el clóset.

Una sociedad a la que le hace falta salir del clóset de muchas otras formas; al activismo social, del Facebook a la calle; de los foros de los medios de comunicación donde se despotrica contra los políticos a las oficinas de los legisladores y gobernantes por quienes ha votado, para exigirles directo y sin escalas lo que tanto prometieron y no cumplieron; del miedo a la solidaridad, a la organización vecinal…

La diversidad sexual está saliendo, y lo hace con el pleno derecho de ejercer sus derechos. Los que tenemos todos.

Hay que salir del clóset.

*

Verónica Espinosa es periodista. Ha desarrollado una importante trayectoria en medios impresos y electrónicos de la región desde hace ya varios lustros. Actualmente es corresponsal del semanario Proceso en el estado. Con más de una década de emisiones radiofónicas a sus espaldas, Candil de la Calle, prestigiada columna de opinión, análisis y crítica política ahora llega cada miércoles a través de igeteo.mx por escrito, para descubrir la desnudez de la política y la observación acerada sobre la cosa pública.